La línea invisible (Mariano Barroso)

Serie: La línea invisible

Año: 2020

Director: Mariano Barroso

Producción: Movistar +, Sentido Films, Corte y confección

1968, fue el año en que ETA traspasó una línea, al matar a José Antonio Pardines y en diseñar y cometer el primer atentado mortal, asesinando a Melitón Manzanas.

Ese es el relato que trae a las pantallas de televisión Mariano Barroso, una historia, y un suceso que están inevitablemente ligados a la vida de Txabi Etxebarrieta, autor material de la muerte de José Antonio Pardines. Horas después, la Guardia Civil acabaría con la vida de Etxebarrieta, lo que puede hacer pensar que fuera el primer miembro de ETA en matar y morir. Pero eso no es así, la serie podía haber comenzado con otra muerte, como por ejemplo la de José María Quesada de 33 años, detenido y torturado en innumerables ocasiones, fallecido meses antes de los hechos que cuenta la serie.

ETA nació en 1958 y en 1968 tomó aquella decisión, la serie intenta mostrar ese contexto, aunque es cierto que toma bastantes licencias que hacen difícil en algunos momentos separar la realidad y la ficción,y aun así recomiendo verla y que cada uno saque sus propias conclusiones. Es importante ver y escuchar, y mientras se ve una serie de estas características comprobar los datos y acercarnos en lo máximo que podamos a aquellos años de la dictadura franquista, para intentar encontrar algunas de las respuestas a esas preguntas que muchas veces nos vienen a la cabeza.

Depende el signo político de los ojos que ven una serie de una temática como La línea invisible, se pueden hacer críticas, muchas veces más por la intención con la que se ve una serie, película o documental, que, por el trabajo en sí, todavía recuerdo todo lo que se habló sobre La pelota vasca de Julio Medem y de aquella frase “esta película siempre echará de menos a quienes no han querido participar”. Todavía es más grave, aquellos que antes de estrenarse cualquier obra, sin verla, ni prestarle un segundo de atención ya la critican o directamente piden su boicot.

Yo sinceramente creo que es importante conocer la historia de nuestro país. Conocer los motivos del origen de ETA, y de por qué ETA decidió coger las armas tras su quinta asamblea, que pensaron, debatieron y por qué lo hicieron.  Es importante conocer el contexto en el que se tomó aquella decisión. Interesarse o conocer el motivo que llevó a ETA a tomar esa decisión, no tiene relación alguna con justificar el daño que ETA ha causado.

Creo que esta serie invita a la reflexión y eso también es importante. En esas reflexiones mucha gente puede hablar de las torturas que se han practicado por parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, torturas que aparecen en la serie, y decir que torturar está mal no te convierte en equidistante, torturar está mal, atenta contra los derechos humanos de las personas. El estado debe de aclarar lo que ha ocurrido, el estado es quien debe garantizar los derechos de su ciudadanía y en cambio en muchas veces los ha pisoteado.

Derechos que también han sido pisoteados por ETA, a la hora de extorsionar, amenazar o matar a alguien, y decir que una cosa está mal, no hace que la otra esté bien, toda vulneración de los derechos humanos debe ser denunciada, y todas las víctimas sea quien sea el victimario, merece verdad, justicia y reparación.

ETA, el final del silencio (Jon Sistiaga)

ETA, el final del silencio

Serie: ETA el final del silencio

Año: 2019

Director: Jon Sistiaga, Alfonso Cortés-Cavanillas

Producción: Movistar +, La Caña Brothers

Jon Sistiaga dirige esta serie documental de Movistar +, cuenta con 7 capítulos que construyen este relato televisivo, de lo que fue ETA, y sobre todo del sufrimiento que ETA originó.

Hay que subrayar que es un buen producto, técnicamente bueno, y bien narrado, por lo que hace que el espectador este enganchado y se haga diferentes preguntas, preguntas que comparten muchas de las personas entrevistadas a lo largo de la serie, ¿Por qué? ¿Para qué?.

Es innegable que ETA generó dolor, creando en esta sociedad unas heridas irreparables, no se puede olvidar, no sería justo, y no sería pedagógico, las futuras generaciones no pueden caer en los errores del pasado, el asesinato, la extorsión, la violencia y la persecución, no deben ni pueden tener cabida en una sociedad democrática.

Víctimas, victimarios y puentes

La serie comienza con “Zubiak”, conmovedor relato, ya no solo hablando del capítulo, sino de la propia situación, o del propio hecho que narra, donde lo único que puedo decir es el recalcar la gran generosidad y valentía de las personas que tras haber sufrido tanto, dan pasos a favor de la convivencia y de la reconciliación. La importancia del diálogo entre diferentes y del respeto escrupuloso a los derechos humanos. Dar pasos que ayuden a sanar esas heridas muchas veces irreparables. Dejando las etiquetas a un lado, centrándonos en las personas y empatizando con ellas.

Empatizar, que difícil, y que necesario, al cosificar al adversario o al que piensa diferente, no vemos lo que realmente es, un ser humano, que tiene familia, amigos, defectos y bondades y sobre todo tiene derechos, y nadie absolutamente nadie tiene la capacidad de privarle de su derecho más fundamental, la vida.

Para lograr esa empatía en la sociedad, es importante, la construcción de estos puentes dentro de la sociedad, esos puentes tantas veces derribados, y nunca tendré las palabras suficientes de agradecimiento para todas esas víctimas que han decidido (obviamente respetando a las que no) a dar esos pasos para unir una sociedad tan polarizada.

Maixabel Lasa da voz a uno de esos puentes, algunos de ellos son el resultado del trabajo desarrollado desde el Gobierno Vasco junto a otras muchas personas, como Txema Urkijo que también aparece en el capítulo, y otros muchos peregrinos de la paz, que, si bien ya no están entre nosotros, siempre permanecerán en mi recuerdo y como no en el recuerdo de nuestro Alkartetxe.

La extorsión y el chantaje

El segundo capítulo “Extorsionados” habla de las personas que fueron extorsionadas por ETA, personas muchas veces olvidadas en los diferentes relatos que se van construyendo. Aparecen recuerdos a personas valientes, que dijeron no a la amenaza, y nos vienen a la cabeza personas que fueron doblemente víctimas. No puede caer en el olvidó, el chantaje y la extorsión, que sufrió tanta gente, y que todo lo que esto generó, secuestros, asesinatos, empresas que se marcharon…

No olvido, aquellas imágenes que me vienen a la cabeza de concentraciones pidiendo la libertad de aquellas personas secuestradas y los gritos y amenazas que recibían sus familias y los propios asistentes a la concentración.

Miguel Angel Blanco

Tercer capítulo “Miguel Angel Blanco”, todos recordamos la angustia de aquellos días. Bueno, todos no, este capítulo pone en evidencia lo poco que conoce la gente joven nuestro pasado más cercano, y de un momento donde muchísima gente perdió el miedo y salió a las calles con la intención de que con su protesta pacífica sirviera para salvar la vida del joven vecino de Ermua.

Otra víctima de ETA, Iñaki García Arrizabalaga, es la que imparte esta “clase” de memoria a los jóvenes, otra persona que podíamos englobar en el primer capítulo de la serie como puente, narra lo que le ocurrió a su padre, asesinado en el monte Ulia. Iñaki García Arrizabalaga es una de víctima, que públicamente ha manifestado lo perjudicial que es el odio y el daño que el odio produce a uno mismo hace el odio.

Orígenes, Años de plomo y Epílogo

Jon Sistiaga narra en estos tres capítulos el origen de ETA, sus años más duros y su final. En estos tres capítulos si hecho en falta, testimonios que pudieran describir más y mejor los diferentes contextos sociales y políticos, así como el sufrimiento de diferentes victimas originadas por la violencia.

Sinceramente creo que escuchar todo y cada palabra que se dice es positivo en el relato que tiene que construir la sociedad, pero creo que faltan muchas palabras o voces en estos tres capítulos.

Tal vez haya que entender el tipo de público al que va dirigido, pero si he considerado que faltaban voces.

Terceras generaciones

“Terceras generaciones” es el último capítulo de la serie, y no por ello el menos importante.  Josu Elexpe, Sandra Carrasco, Maider Garcia y Peru del Hoyo son personas que han sufrido todo lo que la injusticia ha generado, de diferente origen y son capaces de sentarse y hablar. Es imposible no volver a pensar en los puentes, esos puentes tan necesarios en nuestra ciudad.

Josu, Sandra, Maider y Peru merecen ser escuchados, ellos y otros tantos que hemos visto en otro tipo de encuentros como los organizados por el Foro Social Permanente, muchas han sido las protagonistas de estos encuentros, ojalá nunca se hubieran convertido en protagonistas, pero merece la pena escuchar a cada uno de ellos. Si ellos son capaces de hablar, de dialogar, los demás como no vamos a ser capaces de hacerlo.

Como sociedad debemos coger el guante y cada uno en la medida de lo posible, ayudar a crear ese clima que ayude a la convivencia, con la escrupulosa defensa de todos los derechos humanos. La importancia de la empatía otra vez.

Esta claro que no podemos olvidar y este pasado que ojalá nunca hubiera existido tiene que enseñar a nuestras futuras generaciones a no utilizar la violencia como arma política, conocer y recordar lo ocurrido no es sinónimo de construir trincheras y reproches, sino asentar las bases de la convivencia democrática, el respeto a los derechos humanos y la no repetición.